Hola-holita!
Dejamos el agosto (y con él el verano) atrás para volver al trabajo. Se acabaron esos días de levantarme a la hora que me pedía el cuerpo, de olvidar las obligaciones del día a día, de desconexión... en fin, ya sabéis lo que es la depresión post-vacacional, qué os voy a contar.
La verdad es que estos días me han ido estupendamente. He podido descansar (más mentalmente que físicamente) y recargar las pilas, que estaban ya casi agotadas. No os engañaré, durante estos días tampoco he leído, pasándome el día en la carretera o de turismo en algún rincón del país poco tiempo me quedaba... pero con la vuelta a la normalidad, volveré a abrir Oblivion, de Francesc Miralles, y el blog quedará reabierto.
Este mes tendré bastante trabajo, pero tengo alguna reseña pendiente, alguna crítica cinematográfica... y lo que vaya surgiendo :)
A todos los que os encontréis en mi misma situación, ¡ánimo! Dentro de un mes ni nos acordaremos de las vacaciones y no nos dará tanta pereza levantarnos por la mañana :P
Un besazo y ¡hasta pronto!
