Saluditos, mis queridos amantes de los libros!
Parece increíble, pero sí, ¡soy yo!
Durante estas semanas de "desconexión blogueril" he tenido tiempo de terminar trabajos, pensar en el blog, en su futuro y en cómo divido mi tiempo libre.
Nunca se me pasó por la cabeza cerrar el blog, porque en cada entrada hay un pedazo de mí que no podía tirar a la papelera así como así. Es por eso que Palabras de terciopelo SIGUE, aunque con algunos cambios.
No tengo mucho tiempo libre que digamos, por lo que no puedo dedicar demasiado tiempo a leer ni a actualizar el blog. Posiblemente no correré por la blogosfera cada día como en mi época de estudiante, ni tampoco actualizaré cada día o cada dos días; pero seguiré aquí, al otro lado de la pantalla, dándoos mi opinión de novedades y no tan novedades, dándoos toda la información relevante que se cruce en mi camino y enseñándoos las jugosidades que pasen por mis manos. Sin presiones ni obligaciones. Sois muchos los que ya lo habéis dicho y todos lo sabemos: cuando un blog pasa a ser una obligación deja de ser un hobby y algo que se hace por placer. Es por eso que necesito tomarme las cosas con calma.
He arreglado algunas cosillas que se habían ido al carajo (las imágenes), pero hay tantas entradas por modificar que lo iré haciendo poco a poco jeje Así que no os asustéis si en lugar de ver alguna foto encontráis una señal de prohibido de color gris.
Por cierto, en mi otro blog Desde mi ático también se habían perdido muchas imágenes, pero ya está completamente arreglado.
Sin enrollarme más, queda inaugurada esta nueva etapa del blog, que seguirá con más reseñas y con todo lo que se tercie.
Un abrazo y re-bienvenid@s a mi rincón :)